PROPUESTA PARA EL DESARROLLO DEL TRABAJO COLEGIADO EN
LAS ESCUELAS NORMALES
Índice
Presentación
I. ¿Qué es el trabajo colegiado y cuál es su finalidad?
a) Condiciones del trabajo colegiado
b) Modalidades en que puede desarrollarse el trabajo
colegiado
II. Las escuelas normales y el trabajo colegiado en el
momento actual
1. Asuntos generales que pueden tratarse en reuniones de
trabajo colegiado
2. Planeación del tercer semestre
Presentación
El trabajo colegiado ha sido parte importante de la vida
institucional en las escuelas normales, sin embargo, en
muchos casos y por diversas causas, durante años este
mecanismo se debilitó y sus propósitos se volvieron
difusos. En algunos casos los propios profesores han
manifestado que estos espacios se han dedicado
fundamentalmente al tratamiento de aspectos
administrativos y, por lo tanto, han perdido el interés
por participar cuando se les convoca.
Los informes del seguimiento que realiza la
Subsecretaría de Educación Básica y Normal en algunas
escuelas del país muestran que, a partir de la
aplicación del Plan de Estudios para la Licenciatura en
Educación Primaria 1997, el trabajo colegiado ha
empezado a revitalizarse y adopta distintas modalidades,
de acuerdo con las condiciones y formas de organización
en cada escuela.
Las experiencias de trabajo colegiado que los profesores
han dado a conocer a partir de los resultados obtenidos
con la aplicación de los programas de los primeros
semestres, reflejan los esfuerzos por mejorar el proceso
de formación de los estudiantes normalistas y por lograr
la propia superación profesional. La realización de un
trabajo compartido ha permitido organizar el trabajo
docente, identificar avances y dificultades en el logro
de los propósitos de los programas de estudio, y tomar
decisiones basadas en la información real de lo que
sucede en la escuela y en el aula para adecuar las
formas de trabajo a las condiciones particulares en las
que se desarrolla el proceso de enseñanza.
Este documento contiene una serie de sugerencias para el
trabajo colegiado que realizan los profesores de las
escuelas normales del país con dos propósitos
fundamentales: planificar el trabajo docente que
corresponde al tercer semestre de la Licenciatura en
Educación Primaria de acuerdo con el Plan de estudios
1997 y fortalecer la superación profesional a través del
estudio y análisis de temas centrales de interés común a
todos los profesores normalistas.
En primer término, se presentan los propósitos y el
significado que tiene el trabajo colegiado, así como las
condiciones que le dan sentido académico. En segundo
lugar, se sugieren algunas modalidades para realizar las
reuniones colegiadas en la institución y un conjunto de
temas que pueden ser objeto de discusión o de estudio,
ya sea al inicio del semestre o durante su transcurso.
Todos los temas tienen como finalidad orientar el
análisis de los logros y dificultades en el proceso de
transformación de las escuelas normales y responder a
las necesidades de superación profesional de los
maestros que comparten tareas comunes por la asignatura,
semestre o grupo que atienden.
Tomando en cuenta que una finalidad del trabajo
colegiado es el intercambio de información y la toma de
acuerdos y decisiones, es importante que en este espacio
participen no sólo los profesores del primero y tercer
semestres, sino también aquellos que atienden
asignaturas del Plan 84. Su participación en las
reuniones será útil para conocer las experiencias que se
van obteniendo al trabajar los nuevos programas de
estudio, y tomar de ellas algunas sugerencias que
permitan contribuir a la formación de los estudiantes de
acuerdo con los rasgos del perfil de egreso establecidos
en el Plan 97.
I. ¿Qué es el trabajo colegiado y cuál es su finalidad?
El trabajo colegiado es un medio fundamental para
conformar un equipo capaz de dialogar y concertar, de
compartir conocimientos, experiencias y problemas en
torno a asuntos y metas de interés común.
La formación inicial de maestros es el propósito
fundamental de las escuelas normales y sobre él debe
existir acuerdo entre los profesores. La claridad que
tengan acerca de los conocimientos, habilidades,
actitudes y valores que los estudiantes deben adquirir
constituye el punto de partida para realizar el trabajo
colegiado.
El trabajo colegiado tiene como base la participación
comprometida y democrática, que debe realizarse en un
ambiente de respeto a la diversidad, en busca de la
colaboración que se requiere para generar propuestas y
solucionar problemas de carácter pedagógico que afectan
al conjunto de la institución. A través de la
información que se obtiene en el trabajo colegiado los
docentes y directivos logran una mejor comprensión del
proceso de formación de los estudiantes y mayor claridad
en los propósitos de su tarea educativa.
El clima de trabajo en la escuela mejora cuando los
profesores acuerdan formas de trabajo comunes y
congruentes, cuando las orientaciones que se ofrecen a
los estudiantes les permiten identificar relaciones
claras entre las tareas que desempeñan en el aula y en
la escuela y cuando sienten la confianza de acercarse a
sus maestros para solicitar apoyo y asesoría. Al
trabajar en forma colegiada los maestros pueden tomar
conciencia de las necesidades de formación propias y de
los alumnos que pueden atenderse a través de estrategias
y acciones específicas que se emprendan de manera
coordinada. Para ello conviene tener presente que:
· El trabajo en aula es la base de la cual parten un
gran número de interrogantes que conducen a la
reflexión, a la búsqueda de explicaciones con los apoyos
teóricos y al diseño de propuestas de acción.
· No basta la sola presencia de los docentes o
directivos en las reuniones; su participación debe tener
sustento en experiencias e información precisas.
a) Condiciones del trabajo colegiado
a) El trabajo colegiado existe cuando hay temas comunes
a discutir y puntos sobre los que se toman acuerdos. El
análisis del plan de estudios, las experiencias de
trabajo con cada grupo, los logros y las dificultades
que se van manifestando en el proceso de formación son
cuestiones que demandan un análisis colectivo que
reporta información para identificar necesidades
pedagógicas específicas que deben atenderse. Mediante el
trabajo colegiado es posible definir las
responsabilidades individuales que implica la tarea de
la enseñanza en el aula y en la escuela con miras al
mejoramiento permanente y al fortalecimiento
profesional.
b) Para que el trabajo colegiado cumpla con sus
propósitos es indispensable establecer reglas y tener
claridad en las tareas por desarrollar en las reuniones;
a continuación se enuncian algunos puntos que no deben
perderse de vista para organizarlas.
· Definir los propósitos y establecer con anterioridad
los temas de discusión
· Asistir y participar en la reunión contando con
información previa. Para ello es necesario definir con
anticipación la bibliografía cuya lectura se requiere
como sustento
· Definir los procedimientos bajo los cuales
participarán los asistentes
· Conducir la toma de decisiones, tomar acuerdos y
asignar tareas individuales. Es importante tener
presente que la toma de decisiones en asuntos de
carácter académico se hace a partir del consenso, lo
cual es una condición para que los acuerdos se cumplan.
· Dar seguimiento a los acuerdos que se tomen
c) En el proceso de trabajo colegiado participan todas
las personas involucradas en los asuntos que se
atienden; sus opiniones deben ser tomadas en cuenta
independientemente de la posición que ocupen en la
escuela, a fin de que las acciones o decisiones se
definan mediante el intercambio de información, la
exposición de puntos de vista y propuestas, y el
análisis de las discrepancias.
b) Modalidades en que puede desarrollarse el trabajo
colegiado.
Como ya se señaló, los temas o propósitos de interés
común son la base del trabajo en colegio. Atendiendo a
las formas de organización que existen en las escuelas,
los maestros pueden reunirse para tratar asuntos de
interés general para todos, para el conjunto de
profesores que atienden un semestre o a un grupo, o
temas específicos de los distintos campos de estudio.
a) Por el grupo que atienden. Al reunirse los profesores
que imparten distintas asignaturas en un mismo grupo se
pueden analizar:
· Las características del grupo en relación con las
formas de trabajo en los distintos cursos.
· Los avances generales que los estudiantes del grupo
logran de acuerdo con los propósitos de cada curso.
· Las dificultades que pueden ser comunes en los
estudiantes del grupo al trabajar con los programas de
las distintas asignaturas.
· Los casos de estudiantes que requieren atención
específica y las medidas necesarias para apoyarlos.
b) Por el semestre que atienden. Los acuerdos que se
toman en esta modalidad involucran y benefician a un
mayor número de maestros y de estudiantes. En estas
reuniones pueden tratarse asuntos relacionados con:
· El conocimiento de los contenidos de los distintos
programas de estudio.
· El conjunto de materiales de apoyo para el estudio
sugeridos en cada programa y estrategias para su
análisis.
· Los temas comunes que permiten la articulación o el
aprovechamiento de las conclusiones en los distintos
cursos.
· La planeación del semestre y la definición de
estrategias y criterios para evaluar.
· El análisis de los resultados de las jornadas de
observación y práctica.
· Seguimiento y evaluación de la aplicación de los
programas y de las formas de organización institucional.
· Actividades generales de apoyo a la formación de los
estudiantes.
c) Por academia de asignatura o por asignaturas afines.
A diferencia de las modalidades anteriores, estas
reuniones representan una oportunidad para analizar y
discutir tópicos relacionados con un campo
disciplinario, y contribuyen a la superación profesional
de los docentes. Los profesores pueden abordar temas
como los siguientes:
· Nociones básicas que están presentes en los programas.
· Formas de enseñanza que, de acuerdo con el enfoque de
la asignatura, contribuyen a la comprensión de los
contenidos fundamentales por parte de los estudiantes.
· Dificultades que enfrentan los estudiantes por las
características de la propia asignatura, para analizar
temas específicos del curso.
· Exploración e intercambio de fuentes de información
que apoyan el desarrollo de los cursos
II. Las escuelas normales y el trabajo colegiado en el
momento actual
El avance en el proceso de transformación de las
escuelas normales está impactando de maneras diversas el
funcionamiento general de las instituciones. Por ello,
es importante que, independientemente del momento en que
se realicen las reuniones de trabajo colegiado, los
maestros compartan sus apreciaciones sobre los aspectos
en los que han detectado cambios, no sólo en las formas
de proceder de los estudiantes, sino en el conjunto de
actividades que se realizan en la escuela como parte de
ese proceso.
A continuación se presentan distintas opciones y temas
que pueden ser tratados en reuniones de colegio, de
acuerdo con las necesidades del trabajo docente e
independientemente de la modalidad que se elija.
1. Asuntos generales que pueden tratarse en reuniones de
trabajo colegiado
El análisis de los avances, experiencias, dificultades y
retos que se presentan en el proceso de transformación
de las escuelas normales, constituye una tarea
permanente por realizar en estas instituciones. Entre
los temas que requieren un tratamiento constante para
valorar este proceso en sus distintas líneas de acción
se encuentran:
· El conocimiento de las características generales de
los alumnos que ingresan a la escuela normal.
· El significado de la formación de maestros en el Plan
de estudios 1997.
· La contribución de las formas de enseñanza en el aula
a la formación de los rasgos del perfil de egreso.
· Los cambios más importantes que manifiestan los
estudiantes en relación con los cursos del nuevo plan de
estudios.
· Acciones de actualización que se realizan en la propia
escuela, aprovechamiento de los libros de la Biblioteca
del Normalista y de la serie Cuadernos, Biblioteca para
la actualización del maestro.
· El uso de los recursos educativos en la escuela
normal: la biblioteca, los programas transmitidos por la
señal Edusat, equipos de cómputo, entre otros.
De acuerdo con los temas que interesen a los profesores
y con los propósitos que se planteen para las reuniones
de trabajo colegiado, a lo largo del semestre pueden
organizarse seminarios, coloquios, foros o mesas
redondas donde se discutan temas diversos.
a) Temas generales de interés común a todos los
profesores
· La identidad profesional del maestro.
· Acciones que favorecen el cumplimiento de la misión de
la escuela normal.
· La evaluación del aprendizaje y de las prácticas de
enseñanza
Bibliografía de apoyo:
- SEP, Licenciatura en Educación Primaria. Plan de
Estudios 1997.
- Mercado, Ruth (1997), Formar para la docencia en la
educación normal, México, SEP, Cuadernos, Biblioteca
para la actualización del maestro.
- SEP (1997), Fortalecimiento del papel del maestro,
México, Cuadernos, Biblioteca para la actualización del
maestro
- Arnaut, Alberto (1998), Historia de una profesión,
México, SEP, Biblioteca del Normalista.
- Namo de Mello, Guiomar (1998), Nuevas propuestas para
la gestión educativa, México, SEP, Biblioteca del
Normalista.
- Sammons, Hillman y Mortimore (1998), Características
clave de las escuelas efectivas, México, SEP, Cuadernos,
Biblioteca para la actualización del maestro.
b) Actividades que pueden organizarse en reuniones
colegiadas.
· Presentación de Cuadernos de Actualización o de libros
que forman parte de la Biblioteca del Normalista.
· Difusión de los materiales educativos que existen en
la escuela.
· Círculos de lectura, talleres literarios, clubes
deportivos o artísticos.
2. Planeación del tercer semestre
Como punto de partida para la organización del trabajo
es necesario contar con información de conjunto sobre
las distintas experiencias adquiridas al poner en marcha
los programas de cada asignatura de primero y segundo
semestres. La información que los profesores reciban de
cada uno de sus colegas constituye un recurso básico
para la identificación de problemas que deban atenderse,
la definición de estrategias que permitan superarlos con
la participación colectiva, y la planeación del trabajo
del semestre que inicia. Además, un balance como el que
se propone permite el reconocimiento de las
características particulares del proceso de formación de
los estudiantes y de los cambios que los formadores de
docentes han experimentado con el nuevo plan de
estudios.
Para orientar el intercambio de información sobre los
resultados del trabajo realizado se sugieren los
siguientes puntos:
· Habilidades intelectuales y competencias didácticas
que los estudiantes han logrado al realizar el trabajo
con cada asignatura.
· Formas de enseñanza cuyos resultados fueron exitosos o
no y las posibles causas.
· Ajustes realizados a los programas para alcanzar sus
propósitos.
· Estrategias utilizadas para vincular contenidos de
otros cursos.
· Procedimientos utilizados para evaluar la propia
práctica y los avances de los estudiantes
a) Conocimiento de los programas de tercer semestre
Es recomendable que además del programa de la asignatura
que impartirán, los profesores conozcan el conjunto de
programas correspondientes al tercer semestre; de esta
manera podrán identificarse las relaciones entre los
programas, el tipo de actividades que se realizan en la
escuela normal para preparar las jornadas de trabajo en
los planteles de educación primaria y las tareas
específicas que al respecto deben atenderse en cada uno
de los cursos de contenidos y su enseñanza. Entre los
aspectos básicos que pueden discutirse en las reuniones
de trabajo colegiado se enuncian los siguientes:
· La ubicación de las asignaturas del semestre en el
Plan de estudios, relaciones con las asignaturas de
semestres anteriores y posteriores.
· Los propósitos generales de cada programa y las
características principales de las orientaciones
didácticas.
· Identificación de temas o contenidos afines entre
asignaturas y el sentido particular de su análisis en
cada una de ellas para lograr una adecuada articulación.
· Criterios de evaluación que permitan plantear
exigencias semejantes, de acuerdo con los propósitos,
contenidos y formas de trabajo de cada asignatura.
b) Organización de las jornadas de observación y
práctica en las escuelas primarias.
La definición de acuerdos y el diseño de un calendario
de actividades para el trabajo relacionado con las
estancias en las escuelas primarias es una tarea
prioritaria en la organización del trabajo a desarrollar
durante el semestre. Al hacerlo como grupo colegiado,
cada profesor contará con una base sobre la cual pueda
planear el curso, preparar oportunamente las actividades
de observación y práctica –si es el caso- y organizar el
tiempo que requiere el análisis de estas experiencias.
Es indispensable que el profesor titular de cada
asignatura conozca con precisión las actividades
específicas que como parte de ella corresponde realizar
a los estudiantes en la escuela primaria. Entre las
acciones que pueden desarrollarse se proponen las
siguientes:
· Análisis de tareas específicas correspondientes a las
asignaturas de Español y su Enseñanza II, Matemáticas y
su Enseñanza II, Educación Física I y Necesidades
Educativas Especiales, en relación con la asignatura de
Observación y Práctica Docente I. Características de las
guías de observación y de los planes de clase que
corresponden en cada caso.
· Distribución del tiempo de trabajo durante las
jornadas de observación y práctica en la escuela
primaria, de acuerdo con los
propósitos de cada curso.
· Definición de criterios para la selección de escuelas
primarias, de acuerdo con las condiciones de la escuela
normal y con los propósitos del programa Observación y
Práctica Docente I.
· Definición de estrategias para informar al personal
docente y directivo de las escuelas primarias, sobre los
propósitos y tiempos de las jornadas de observación y
práctica, a fin de contar con su colaboración.