“Cuando comencé, Pedro Garbey, mi entrenador, me dijo
que lanzaba bien, eso fue en el 2000 cuando comenzaba la
secundaria, el primer lanzamiento que hice, tiré 16
metros, sólo tenía 12 años. “Garbey me decía que tenía
posibilidades y me preguntó que si cuánto quería tirar,
yo le
dije que 35 metros, le dije eso pero no sabía lo que
decía, pues desconocía si era mucho o poco”, recuerda.
Encinas comenzó su recorrido y sin darse cuenta llegó a
la Olimpiada Nacional, en donde consiguió medalla de
plata.
“Tiré como 31 metros y fue mucho para los 16 que había
lanzado al inicio, gané el tercer lugar, pero estuve
inconforme porque no tiré 35 metros, de haberlo hecho
hubiera impuesto un nuevo récord nacional.
“Me sentí mal porque no hice lo que había dicho, después
de ese momento me dije que alguna vez iba a ser la mejor
lanzadora de jabalina y a partir de entonces no dejé de
entrenar”, indicó.
A pesar de que Ana Encinas se dijo a sí misma que sería
la mejor lanzadora de jabalina, le faltaba algo y es que
no tomaba en serio los entrenamientos y no le daba la
importancia necesaria a los eventos.
Sigue frustración
Para la siguiente Olimpiada del 2002, Ana Encinas avanzó
de la categoría Infantil a la Juvenil Menor, ahí Pedro
Garbey le dijo que podía llegar a tirar 38 metros, pues
estaba cerca de hacerlo.

“No tenía conciencia de lo que hacía, no lo tomaba en
serio, pero seguía entrenando y era consistente, eso me
costó no lograr otra vez mi cometido”, recalcó.
En la Olimpiada del 2002, Encinas iba por el récord de
38 metros, pero en su último turno tiró 36, en
apariencia suficiente para ganar la medalla de oro, pero
todavía faltaba que tirara una competidora de Chihuahua.
“Fue muy frustrante porque en el último lanzamiento me
ganaron, no recuerdo su nombre, pero es de Chihuahua y
me ganó al tirar 38 metros, ganó el oro y se quedó con
el récord nacional”, comentó.
Al término de la competencia, Ana se dio cuenta que los
eventos tenían que tomarse en serio para poder avanzar.
“Todavía me quedaba un año más para romper el récord en
Juvenil Menor, pues era mi último evento en esa
categoría, yo entrené con mayor conciencia y en los
entrenamientos lanzaba hasta 42 metros”.
Para su tercera Olimpiada, Ana Encinas consiguió la
medalla de oro, por primera vez había terminado como la
mejor en el evento, pero no fue como ella quería.
“En el 2003 gané el oro, pero tiré 37 metros, ni
siquiera pude romper el récord, me quedé totalmente
insatisfecha”, expresó.
Aprovecha oportunidad
Pero la suerte estuvo de su parte, en el lapso entre el
2003 y el 2004, Conade realizó un cambio de categorías y
Encinas tendría que participar una vez más en Juvenil
Menor.
“Yo sabía que era mi última oportunidad en esta
categoría para romper mi récord en Juvenil Menor, esos
inalcanzables 38 metros, que desde hacía años estaba
tratando de vencerlos.
“Esta vez aproveché, tuvo mucho que ver la motivación y
una actitud positiva, no fue falta de entrenamiento,
sino de uno mismo y así llegué a la Olimpiada Nacional
2004”, mencionó. Ana lanzó 42.70 metros, rompió el
récord y consiguió el bicampeoanto.
“En la siguiente Olimpiada estaba cerca del récord de
45.69 y yo iba por eso, pero estaba muy tensa, en el
evento tiré arriba de 42 metros, me quedé con el primer
lugar, pero abajo del récord”, destacó.
Los sentimientos encontrados se hicieron presentes en
Ana Encinas, pues la frustración de no poder alcanzar el
récord se combinaba con el triunfo y el tricampeonato.
En ese mismo año participó en un Campeonato de Primera
Fuerza y fue ahí en donde alcanzó su mejor marca de
43.98 metros.
En agosto del 2005, Encinas entró a la Escuela Normal
del Estado "Profr. Jesús Manuel Bustamante Mungarro" ,
lo que no le daba oportunidad de entrenar por las tardes
y no fue sino hasta enero del 2006 cuando comenzó los
entrenamientos para los nacionales.
“A esta Olimpiada iba más relajada, sabía que tenía que
ganar el tetracampeonato y así fue, pero otra vez estuve
frustrada porque tiré alrededor de 42 metros, menos de
lo que yo lanzo en entrenamientos.
“La ventaja, por así decirlo, es que el segundo lugar
ganó plata con sólo 32 metros, ahí me di cuenta que
siempre he competido ante mí misma, mi rival soy yo y es
la actitud la que cuenta”, finalizó.
No es posible motivarse con lo que hacen los rivales,
agregó, sino con lo que hace cada quien en la práctica y
en los eventos.
“Gané el tetracampeonato, pero no fue como esperaba,
porque también te queda la espinita de pensar si
realmente lo diste todo en la competencia.
“Ahora voy a categoría Elite y ahí tengo como meta tirar
50 metros y ser campeona nacional, es un compromiso
conmigo misma y con mi entrenador y lo tengo que hacer”,
indicó.
LA JOVEN HERMOSILLENSE ES
TETRACAMPEONA NACIONAL
A lo largo de seis años en el atletismo, Ana Encinas se
ha dado cuenta que sus únicos rivales en el lanzamiento
de jabalina son dos: Los records y ella misma. Encinas
es tetracampeona en campeonatos nacionales y su mejor
marca es de 43.98 metros, pero detrás de esos títulos no
todo es felicidad, pues aunque ha ganado el oro, la
frustración siempre ha estado presente.


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