Hacia un nuevo paradigma educativo.
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La ruptura y la reestructuración de antiguos
paradigmas
educativos y en general de todas las áreas del
conocimiento, son en parte causa y consecuencia del
desarrollo tecnológico y científico alcanzado por el
hombre. En los últimos años los avances en torno a
los sistemas de comunicación humana han puesto a
pensar a los docentes acerca de la eficiencia de los
modelos tradicionales de instrucción. La tecnología
ha dejado atrás y ha vuelto obsoletos muchos hábitos
y rutinas que formaban parte del paisaje cultural en
que se desarrollaron generaciones anteriores. Así
pues, mientras que la forma más común de enseñanza
en la escuela primaria de nuestros padres, se basaba
en la instrucción (sustentada en la impartición de
conocimientos a una clase muy numerosa que tenía
como consigna la incorporación de datos y el manejo
memorístico de herramientas metodológicas), la cual
resultaba suficiente para una realidad poco
cambiante o a la que llegaban tarde las noticias del
cambio; en la actualidad está resultando ser
ineficaz debido a los desajustes entre lo que la
sociedad pretende que los educandos aprendan y el
proceso de enseñanza-aprendizaje utilizado para
lograrlo. Cada vez son más los alumnos que tienen
acceso a una gran variedad de información que les
permite ampliar, contrastar o incluso debatir y
refutar los conocimientos que el maestro intenta
transmitir. Ante esta realidad sólo nos queda
aceptar que los rígidos modelos utilizados
tradicionalmente deberán cambiar y adecuarse al
presente de los educandos y no pretender que esta
creciente cultura de la información no existe.
Es indudable que la revolución tecnológica iniciada
no cesará en su intento de renovar nuestro entorno,
pero ¿Cómo debe responder la educación ante esto?
Para Tapscott (2004), la opción más viable es
adoptar un modelo de enseñanza basado en la
interactividad. En el cual no sólo se promueva el
trabajo en equipo o el uso del televisor como
auxiliar novedoso en la impartición del
conocimiento, sino que incluya el uso de las
computadoras y la red, con el fin de brindar a los
estudiantes una forma de aprendizaje más flexible,
en donde el trabajo en conjunto o de colaboración
deje de ser una dinámica impuesta por el maestro, y
se convierta en una necesidad que lleve a los
alumnos a realizar una investigación, solucionar y
formular problemas, así como argumentarlos y
contrastarlos con el punto de vista del grupo. A fin
de tener un indicador acerca de la viabilidad de
este sistema de enseñanza, es necesario señalar que
ya se han realizado estudios en donde se demuestra
que el uso de estos medios facilita la interacción
entre los estudiantes, aún más que en el aprendizaje
tradicional. Por tal motivo no hay razón para
ignorar esta tendencia que en síntesis centra su
actividad en el alumno y no en el maestro. Está
claro que en los próximos años tendremos que
modificar significativamente el concepto que tenemos
acerca de la educación, para adaptarlo a un mundo en
donde los alumnos no solamente reciben el
conocimiento sino que los construyen y lo
transmiten.
El nuevo rol del maestro.
En un modelo de aprendizaje interactivo, el maestro
sigue siendo tan valioso como en el modelo
tradicional, sólo que su función cambia. En
adelante, el avance tecnológico le exigirá el
conocimiento de estos recursos y su adecuación a la
clase con la finalidad de optimizar su uso, el rol
del maestro deberá enfocarse en el diseño de
actividades de aprendizaje que faciliten a los
alumnos, el manejo de los medios y el trabajo
colaborativo entre ellos. Tapscott (2004, p. 144)
comenta al respecto: "El profesor no es un
transmisor de instrucción. Es un facilitador del
aprendizaje social, en el cual los alumnos
construyen su propio conocimiento". Esta forma de
concebir el aprendizaje tiene un sustento en la
teoría Socio Histórica de Vygotsky, ya que a través
de la actividad entre maestro y alumno y el trabajo
con herramientas, se logran modificaciones en el
educando que le permiten resolver los problemas
planteados. Realizar lo anterior representará para
los maestros un verdadero reto ya que exigirá romper
con los paradigmas que por años han sido utilizados.
Implicará dejar un lado la resistencia por el uso de
nuevos materiales en el aula y capacitarse
constantemente para lograr entender su
funcionamiento, criticarlos y darle la orientación
que la formación de los educandos merece. A medida
que el aprendizaje se incline de la transmisión a la
interacción, la angustia del maestro y su miedo ante
la desaparición de su figura crecerán. Sin embargo
estos temores, simplemente carecen de fundamento, ya
que los docentes realizan una función social que
ningún computador podrá realizar, además, el hecho
de que un sujeto tenga acceso a la información no
implica, que ésta por sí sola cree nuevas maneras de
aprender o de interiorizar u organizar el
conocimiento. He aquí la importancia de los
docentes, ellos aportan su experiencia, sus
conocimientos pedagógicos y psicológicos con el fin
de que el alumno se comprometa con su propio
aprendizaje, tenga más control sobre él y pueda
planificar sus actividades.
El nuevo rol del alumno
Los medios han jugado un papel muy importante en la
creación de un nuevo concepto del aprendizaje y no
solamente han modificado el rol del maestro, sino
que también han alterado significativamente el rol
del alumno. La reproducción y la memorización de los
conocimientos deberán cambiarse para dar paso a un
alumno que, mediante el trabajo interactivo, sea
capaz de comprender, analizar en forma crítica los
conocimientos que adquiere y de transmitir a los
demás su aprendizaje. Para los alumnos el cambio
implica responsabilidad y esfuerzo para cumplir con
lo trabajos encomendados, ya que su participación
será decisiva, pues este modelo está centrado en el
trabajo colaborativo en donde el maestro sólo
funciona como coordinador y facilitador de recursos
y ya no será el único que realiza el trabajo del
aula. Sin embargo y a diferencia de la mayoría de
los maestros en servicio, las nuevas generaciones de
docentes tendrán varios puntos a favor que, ayudarán
a minimizar el impacto del cambio. Por una parte,
tienen contacto con la tecnología a edades muy
tempranas. Por pobre que sea un estudiante ha podido
entrar en contacto con videojuegos, televisores,
video caseteras y demás artículos electrónicos que
le exigen un aprendizaje mínimo de operación; además
están concientes de que el aprendizaje rebasa los
límites de la escuela y que es ya una actividad de
por vida. Al mismo tiempo, estos contactos con la
tecnología los hacen trabajar en equipo, ya que la
mayoría de estas actividades o juegos requieren de
la colaboración.
Las instituciones educativas de nuestro país,
deberán reconocer esta nueva realidad social y
modificar su infraestructura, planes y programas con
el fin de adecuarlos al nuevo contexto cultural.
Dichas instituciones, tendrán como una de sus
obligaciones analizar las demandas sociales y
económicas que surgen y ajustar sus planes y
programas de estudio con el fin de evitar el retraso
cultural y educativo en el país. Otra obligación
será la de suministrar con lo necesario a cada
centro de enseñanza. En la actualidad son pocas las
escuelas que tienen, al menos, una computadora en
cada grupo. Sin embargo, es evidente el esfuerzo que
tanto gobierno, como maestros realizan por
incorporar la tecnología al trabajo académico del
aula, como un ejemplo de lo anterior tenemos la
incorporación de herramientas audiovisuales. No
obstante aún falta mucho por hacer, la
infraestructura necesaria sigue siendo muy costosa y
países como el nuestro tendrán serias dificultades
para hacer llegar los beneficios de la tecnología a
la totalidad de sus pobladores. Pero detener todo
intento por acercar a nuestros alumnos a los medios,
traería como peligro ensanchar aún más las
diferencias con los países desarrollados. Debemos
brindarle a nuestras nuevas generaciones el
beneficio de una educación que les permita egresar,
con los conocimientos necesarios para desenvolverse
dentro de una economía que utiliza cada vez más el
conocimiento y las habilidades técnicas de sus
habitantes, que su fuerza laboral. Es indudable que
el cambio de un modelo educativo a otro tendrá
inconvenientes que deben ser reconocidos y
afrontados. La construcción de la infraestructura
necesaria para iniciar con un modelo interactivo es
muy costosa, e implantarla a corto plazo parece ser
una tarea difícil para un país que, como el nuestro,
empieza a salir de sus recurrentes problemas
económicos. Sin embargo, no debemos retardar estos
esfuerzos, pues existen otras naciones que ya
inician la construcción de un modelo orientado al
manejo de los medios de comunicación.
Ante esta realidad, sólo nos queda impulsar el
proyecto de incorporación de los medios a la
enseñanza y al mismo tiempo, profundizar en el
análisis de la implementación, capacitación y
formación de futuros docentes, ya que es necesario
estudiar minuciosamente los puntos débiles o
peligrosos del uso de la computadora y la red para
evitar que los alumnos distorsionen las consultas y
dirijan sus búsquedas hacia páginas lascivas,
racistas, o radicales. La labor del maestro deberá
estar encaminada a ayudar a los alumnos a
reflexionar acerca de la certidumbre de la
información que reciben o la conveniencia de adoptar
un punto de vista sectario, el cual no ayuda a su
formación integral.
Conclusiones.
Es evidente que los métodos clásicos de aprendizaje
basados en la instrucción, poco satisfacen las
necesidades y las demandas de una generación que se
encuentra inmersa en un contexto social y
tecnológicamente cambiante. Todos los que
pertenecemos a la nobles huestes del magisterio,
sabemos que el pizarrón y el gis e incluso los mapas
y esquemas que utilizamos son obsoletos en
comparación con las enormes posibilidades que ofrece
Internet o los programas multimedia. Estos medios
están conformando una nueva cultura de la enseñanza
y el aprendizaje la cual está ligada al desarrollo
de estas nuevas tecnologías en la conservación y
difusión de la información. Ahora es el momento de
plantear este modelo que ofrece esperanzas a las
nuevas generaciones, ofrece la oportunidad de
participar en su aprendizaje, la libertad de elegir
y jerarquizar sus propios intereses al momento de
trabajar y la oportunidad de comunicarse y colaborar
con personas que se encuentran fuera de su entorno.
Además la implementación de este modelo permite que
en los procesos de construcción del conocimiento, se
involucre la actividad lúdica, como un elemento
cautivador del alumno.
Sin embargo, ante las promesas tecnológicas no
debemos menospreciar la presencia del maestro en el
aula, por el contrario debemos hacerlos partícipes
de esta revolución y darles la oportunidad de
capacitarse para conocer estos medios y poder así
colaborar tan activamente como antes en la formación
de las nuevas generaciones. Para el docente frente a
grupo un modelo interactivo también es esperanzador,
le ofrece la oportunidad de actualizarse, de
compartir con sus aprendices una nueva cultura, de
relacionarse con maestros de distintas partes del
país e incluso del mundo, para ampliar su horizonte
pedagógico y a su vez compartir sus experiencias.
Frente a las instituciones educativas, hay un reto
que no admite evasivas, deberán implementar una
nueva mediación instruccional que pueda generar un
nuevo enfoque de aprendizaje. De no ser así las
demandas sociales desbordaran las capacidades y
recursos de los aprendices. Hay ante las
instituciones la difícil tarea de actualizar los
centros de enseñanza y mantener nuestras raíces
culturales, sin olvidar la formación cívica y ética
de los educandos. Para los alumnos no es menos
complicado, ellos tendrán que asimilar que están
creciendo en un mundo en donde el aprendizaje es una
tarea imposible de terminar, en donde existe un
constante aprender y enseñar, tendrán que aceptar
que el acto de vivir en sociedad es el acto de
aprender el funcionamiento de este mundo en donde el
conocimiento no es un abrazo a lo tangible, sino un
saludo, el reconocimiento de algo ausente
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Alma Mater
Profr. Antonio Tapia Jiménez
En tiempos de Don Plutarco Elías calles
Surges como una bella promesa real
Casi al final de la Revolución Mexicana
Uniformando así la Educación Normal
En el bello y rico Estado de Sonora
La luz educativa desde entonces eres,
A pesar de aquellos que te miran mal.
Nada quebranta tu sólida carrera
Orgullosa y firme por el tiempo vas
Rompiendo el silencio como una promesa
Mañana a mañana, pero sin cesar,
Anhelo que siempre cuando te formaste
Lo llevas contigo a la eternidad.
Dios quiera que siempre tu vida perdure
En esta Entidad, tu Estado natal,
La cuna y cimiento de la educación Normal.
En estos Noventa de tu Aniversario
Sin parar las campanas yo quiero redoblar
Tañerlas tan fuerte para que se escuchen
A todos los lados de ésta, tu Entidad,
Donde con esmero tú depositaste
Obligados hombres a la Educación Formal.
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¿Qué
es aprender un “conocimiento”?
Profr. Gabriel Arvizu Montaño
"Esto" al parecer no ha resultado tan fácil de
trasmitir y se debe
a que es algo que no puede trasmitirse, aun cuando
el profesor lo tenga "hecho" de manera personal y
experencial, no lo posee para consumo de sus
alumnos, sino que los alumnos lo construyen.
Cuando el sujeto se acerca al objeto de conocimiento
(sea este material o ideal), lo hace a partir de
ciertos supuestos teóricos, de tal manera que el
conocimiento es el resultado de un proceso
dialéctico entre el sujeto y el objeto, en donde
ambos se modifican sucesivamente. Para Kant, conocer
significa crear a partir de ciertos a prioris, que
permiten al sujeto determinar los objetos en
términos del propio conocimiento.
Los objetos Matemáticos no habitan en un mundo
eterno y externo a quien conoce, sino que son
producidos, construidos, por el sujeto en un proceso
continuo de asimilación y acomodación que ocurre en
sus estructuras cognoscitivas. Para Piaget, el
sujeto se acerca al objeto del conocimiento dotado
de ciertas estructuras intelectuales que le permiten
"ver" al objeto de cierta manera y extraer de él
cierta información, misma que es asimilada por
dichas estructuras. La nueva información produce
modificaciones (acomodaciones) en las estructuras
intelectuales, de tal manera que cuando el sujeto se
acerca nuevamente al objeto lo "ve" de manera
distinta a como lo había visto, así que es otra la
información que le es relevante. Sus observaciones
se modifican sucesivamente conforme lo hacen sus
estructuras cognoscitivas, construyéndose así el
conocimiento.
Para E. Von Glasersfeld, la función de la cognición
es adaptativa y sirve a la organización del mundo
experencial, no al descubrimiento de una realidad
ontológica. El organismo inmerso en la experiencia
se convierte en un constructor de estructuras
cognitivas que pretenden resolver tales problemas
según los percibe o concibe el organismo. Conocer no
es poseer representaciones verdaderas de la
realidad, sino mas bien poseer formas y significados
de acción y pensamiento que le permitan lograr las
metas que uno ha elegido. Entonces conocer es tener
procedimientos viables, o como dijo Maturana
"operar" adecuadamente en una situación individual o
cooperativa.
La estructura de la actividad de resolución de
problemas surge como un objeto cognitivo (un
esquema) a partir de la reflexión que el sujeto hace
sobre sus propias acciones. El conocimiento
matemático es resultado de esta reflexión sobre
acciones interiorizadas (abstracción reflexiva). La
matemática no es un cuerpo codificado de
conocimientos, sino esencialmente una actividad. El
conocimiento es siempre contextual y nunca separado
del sujeto; en el proceso de conocer el sujeto va
asignando al objeto una serie de significados para
determinar conceptualmente al objeto. Conocer es
actuar, pero conocer también implica comprender de
tal forma que permita compartir con otros el
conocimiento y formar así una comunidad.
En esta interacción de naturaleza social es muy
importante la negociación del significado y por lo
tanto la tarea del profesor consistirá entonces en
diseñar y presentar situaciones apoyadas en los
conocimientos previos de los estudiantes que le
permitan asimilar y acomodar nuevos significados del
objeto de aprendizaje y nuevas operaciones asociadas
a él, para luego socializar estos significados
personales a través de una negociación con otros
estudiantes, con el profesor y con los textos.
Podemos utilizar los conceptos matemáticos como una
herramienta para resolver un gran numero de
problemas. El conocimiento se debe de construir en
base a la experimentación de hechos relacionados con
experiencias previas. Desarrollando el hábito de que
los estudiantes tomen conciencia sobre sus propias
actividades. Tomando en cuenta que la comunicación a
través de cuestionamientos es muy importante para
desarrollar un concepto matemático (Vg. variación
proporcional), y que sí es posible que un profesor
lo impulse y lo induzca. Para lo cual el docente
debe ser un verdadero profesional bien capacitado,
para despertar y desarrollar las habilidades,
tomando en cuenta las estructuras cognitivas
personales de los estudiantes, sus formas de
interpretar y sus reflexiones a través de las
respuestas dadas.
Es importante que el profesor tenga un modelo de las
estructuras conceptuales presentes en el estudiante
y además un modelo analítico de la conceptualización
adulta hacía la cual habrá de dirigirlo, pero sin
sugerir al alumno las respuestas, bajo códigos
didácticos transparentes, haciendo lo esencial del
trabajo. Los profesores tienen la tarea de generar
conocimiento en sus estudiantes, y por lo tanto es
esencial contar con un modelo conceptual de la
formación de las estructuras y operaciones que
constituyen la competencia matemática, porque en sí
mismo podría indicar la dirección en la cual debe
ser guiado el estudiante. Si la meta de la guía del
profesor es generar entendimiento en lugar de
entrenar en desempeños específicos, esta tarea será
facilitada clara y gratamente si la meta puede ser
representada por un modelo explicito de los
conceptos y operaciones que supongamos sea la fuente
operativa de la competencia matemática.
Dentro de las actividades del saber que el hombre ha
construido, se encuentran las matemáticas como
resultado de interpretar y explicar el universo y
las cosas que en él suceden. Por lo tanto la
enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas no se
logran con la pura transmisión de un conocimiento
fijo y acabado, sino a través de métodos y técnicas
que fomenten en el alumno la curiosidad y las
actitudes que generaron los conocimientos
matemáticos y que los siguen creando.
Las matemáticas son un patrimonio cultural producto
del desarrollo intelectual e interactivo del ser
humano con su entorno, con su propia reflexión, y de
la interacción de ambas, expresado a través del
lenguaje de las matemáticas. Este lenguaje ha sido
creado por el ser humano en el transcurso de la
historia como respuesta a la necesidad de conocer la
verdad y para interpretar el orbe y su
fenomenología, por medio de la modelización de los
fenómenos. Es un conocimiento que el hombre generó
al hacer una abstracción de la realidad y al ser
conciente de ella, en ocasiones este conocimiento es
usado como una herramienta y en otros casos como
objeto, y a la vez la interacción entre estos,
permite al ser humano construir nuevos
conocimientos. En algunos casos estos conocimientos
son novedosos y en otras ocasiones “reconstruyen” la
socialización histórica de las matemáticas. Es una
herramienta para el desarrollo de las ciencias, del
conocimiento y un camino válido para la búsqueda de
la verdad. El ser humano usa esta herramienta en
forma teórica y de manera práctica, que en ocasiones
ha generado nuevos objetos matemáticos, a través de
la historia.
Las matemáticas como un modelo de la realidad nos
permiten conocer e interpretar la naturaleza y en
ocasiones tomar decisiones y hasta controlarla para
beneficio del ser humano. Forman parte del ser
humano a través de la construcción de su estructura
de reflexión y conciencia que le ayudan a
desarrollar habilidades de pensamiento y
razonamiento. Es un camino que se construye y que
conduce al ser humano de forma gradual y progresiva
hacia conocimientos más avanzados. Una actividad
social y por lo tanto no puede despojarse de su
contexto histórico y social, ya que a éste se debe
su construcción y evolución, además del propio
desarrollo del pensamiento reflexivo del ser humano.
Referencias
Glaserfeld von, E. El Aprendizaje como una Actividad
Constructivista. University of Georgia. Traducción
de Víctor M. Hernández L. PMME-UNISON 1999.
Guy Brousseau. Fundamentos y métodos de la didáctica
de las matemáticas. Universidad de Burdeos I.
Guillermina Waldegg, Luis Moreno A., Constructivismo
y Educación Matemática. Lecturas, PRONAP, la
enseñanza de las matemáticas en la escuela primaria.
SEP, México, 1995.