DIRECTIVA DE LA SOCIEDAD DE ALUMNOS 2004-2005
En la ciudad de Hermosillo, Sonora, siendo las 8:40
horas del día 26 de mayo de 2004 en las
instalaciones de la Escuela Normal del Estado "Profr.
Jesús Manuel Bustamante Mungarro", se inició el
proceso para elegir la Directiva de la Sociedad de
alumnos de esta institución.
El proceso fue coordinado por el IFE, formando
anticipadamente un consejo electoral de acuerdo a
una convocatoria emitida por la Dirección del
plantel, instalando para tal proceso 3 casillas.
Acto seguido después de que se terminó dicho proceso
a las 11:00 horas, se procedió al computo de votos
resultando electa la única planilla presentada que
desde ese momento se convierte en la nueva mesa
directiva de dicha sociedad.
A continuación se da a conocer los integrantes de la
Directiva electa.
Presidenta: Martha Cristina Miranda Cazarez
Secretaria: Adriana Patricia Sandoval Fernández
Tesorera: Heidi María Paredes Pacheco
Vocal 1: Janice Duarte Peñuñuri
Vocal 2: Ada Alicia García Medina
Vocal 3: Francisco Estrada Leyva
Difusión Cívico: María de los Angeles Martínez
Hurtado
Cívico Cultural: Dulce Astrid Calderón Daniel
Deportiva: Héctor Guillermo Galindo López
Aseo: Mónica Patricia Rayas Flores
Apoyo: Graciela Isabel Peral Sánchez
Apoyo: Ana Sughey Coronado Hill
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DIFUSIÓN
CULTURAL DE LA ENES
Ceremonia cívica de Honores a la Bandera (23 de
agosto 2004)
Con la finalidad de dar una cordial Bienvenida a los
alumnos de nuevo ingreso que en realidad suman 150,
e iniciar el ciclo escolar 2004/2005, el Jefe del
Área de Difusión Cultural y Extensión Educativa,
programó, con la ayuda de maestros y alumnos que
colaboran en la mencionada Área y en coordinación
con los tres directivos del plantel, la primera
ceremonia cívica de Honores a la Bandera, para de
esta manera demostrar a los alumnos que por primera
vez tienen contacto con las actividades normalistas,
tanto en educación preescolar como en educación
primaria, la responsabilidad que tendrán que asumir
los próximos Lunes de cada semana del ciclo escolar,
en la realización de estas ceremonias que redundarán
en su preparación como futuros docentes y guías de
mentes infantiles. El acto fue conducido por el
joven alumno Juan Pablo Encinas, ganador del primer
lugar en Oratoria en los pasados eventos Artísticos
y Culturales convocados por el CEPES, quien fungió
como maestro de ceremonias; las efemérides de la
semana fueron dichas en voz del Profr. Benito
Quintana Jiménez; la coordinación técnica y de audio
por el Profr. Felizardo Andrade Lagarda y el
juramento a la Bandera por el Profr. Antonio Tapia
Jiménez, quien fue también el coordinador general
del evento. El alusivo discurso de Bienvenida que la
Profr. Rosa Sánchez Ortega dirigió a la comunidad
normalista, fue de todo satisfactorio y bien
recibido por todos los estudiantes.
Este evento llegó a su feliz término con la
participación del Jefe del Área de Difusión, quien
dio a conocer el rol anual de estas importantes
actividades cívicas, que subsecuente mente se
realizarán en el transcurso del ciclo escolar, las
cuales serán conducidas por una representación de
cada grupo.
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LA PRÁCTICA DOCENTE EN LOS ALUMNOS DE LA ESCUELA
NORMAL POR "LEMKA" 3 o "B" PRIMARIA.
Si bien es cierto que estamos conscientes de que la
práctica docente es de vital importancia para el
estudiante Normalista, debemos hacer mención que
gracias a el nuevo Plan y Programas de 1997 contamos
con este beneficio, puesto que anteriormente los
recién egresados de la Escuela Normal no tenían la
oportunidad de un mayor contacto con la labor
docente. Lo anterior se hizo con la finalidad de que
los maestros novatos, como los llama José M. Esteve,
tuvieran conocimientos de lo que se va a tratar su
futuro trabajo, así mismo evitar que caigan en el
"ensayo y error", lo cual es casi imposible ya que
el maestro se forma en base a las experiencias que
va adquiriendo.
Lo que se pretende también con la realización de las
prácticas es que los Normalistas desarrollen
estrategias y habilidades para lograr un mayor
desarrollo profesional y esto beneficiará en gran
medida el aprendizaje de sus alumnos.
En base a nuestras experiencias hemos constatado que
en la Escuela Normal se nos han dado a conocer las
diversas situaciones que se nos pueden presentar,
pero lo que realmente necesitamos es conocer el cómo
actuar ante ellas, he ahí de la importancia de las
prácticas.
Una frase aplicable a esta situación es: "El maestro
no nace, se hace" es por eso que pensamos que en la
Escuela Normal nos proporcionan la formación
ideológica del buen maestro, más sin embargo se
aprende a ser maestro cuando éste tiene a su cargo
un grupo.
En conclusión pensamos que la práctica docente de
los Normalistas nos acerca a lo que será nuestra
realidad, pero difícilmente puede mostramos en su
totalidad lo complejo, pero a la vez hermoso de la
profesión.
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LA JUVENTUD DE HOY
Por "Yajublalumada" 3 "A" primaria
Conforme ha transcurrido el tiempo nos hemos dado
cuenta que la juventud ha cambiado
considerablemente, ya que son muchos los factores
que influyen en ésta; como primer término podemos
mencionar la comunidad en que interactúan, que es
donde el joven adquiere la capacidad y razonamiento
sobre los valores y actitudes ante determinada
situación.
Otro factor sumamente influyente es la tecnología,
puesto que va inmiscuyendo al joven, obligando a ser
parte de una sociedad moderna. Refiriéndonos a los
problemas que enfrenta la juventud, consideramos los
más importantes: críticas de la sociedad en cuanto a
su estilo de vida, que va desde su forma de vestir
hasta sus ideales; la drogadicción que generalmente
se ocasiona por problemas afectivos; diversas
enfermedades tanto estéticas (bulimia y anorexia),
como sexuales (SI DA, gonorrea, sífilis, etc.)
El joven de hoy tiene muchas expectativas de la vida
y es que constantemente está buscando su superación
personal, porque la misma sociedad le exige cada vez
más.
Finalmente, podemos decir que los jóvenes tenemos el
derecho y la libertad para tomar nuestras propias
decisiones.
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NOTAS BREVES SOBRE EL NUEVO PROGRAMA DE EDUCACIÓN
PREESCOLAR
Profra. Alma Lourdes Gómez Rivera
En el hecho educativo influyen múltiples variables:
las características de los alumnos, sus
conocimientos previos, los diversos contextos
culturales de donde provienen; las concepciones de
la educadora acerca de lo que deben aprender los
niños durante la educación preescolar, las formas de
enseñar, de organizar el trabajo en el grupo, los
materiales que se utilizan, el tiempo y el espacio
disponibles, las condiciones materiales en que se
realiza el trabajo, entre otros; pero sin duda, uno
de los factores más importantes es la acción de la
educadora: sus habilidades y disposición para
observar las reacciones de los niños, escucharlos y
dialogar con ellos, la capacidad para aprovechar
este conocimiento en el diseño de las estrategias
más adecuadas para el logro de los propósitos, para
tomar decisiones sobre la marcha y responder
rápidamente ante situaciones imprevistas y dialogar
con las madres y los padres de familia. Es en ese
proceso donde la educadora pone en juego sus
concepciones y creencias acerca del significado de
la enseñanza y del aprendizaje. Es ahí donde se
marcan las enormes diferencias entre dar
oportunidades para el desarrollo o frenarlas, entre
educar con calidad o simular.
El programa de educación preescolar cuya aplicación
inicia en forma piloto en este ciclo escolar, con
muestra de jardines de niños y en situación
controlada, ha presentado diversas versiones desde
que se presentó su formato original, estos cambios
se han debido a las aportaciones que cientos de
educadoras de todo el país han hecho en los diversos
procesos de consulta que se han llevado a cabo para
este fin. A partir de esas acciones de exploración,
y de las opiniones que las educadoras han externado,
ha sido posible reorientar el programa,
fortaleciéndolo con propuestas de cambio que se
sintetizan a continuación:
a) Sobre las creencias acerca de cómo son y cómo
aprenden los niños. En primer lugar, el
reconocimiento de que los niños, por pequeños que
sean, han construido muchos aprendizajes y tienen un
acervo de capacidades que con frecuencia superan las
expectativas de los adultos. Transitar de
concepciones a partir de las cuales se da por hecho
que los niños pequeños requieren siempre la
dirección de los adultos, que no han madurado y no
pueden hacer o aprender ciertas cosas, a
concepciones desde las que se asume que son capaces
de construir aprendizajes a partir de experiencias
que les permitan usar los conocimientos que ya
tienen para pensar, hacer frente a nuevos desafíos,
actuar, relacionarse con los demás y aprender nuevas
cosas. La comprensión del pensamiento y la lógica
infantiles requiere de un importante conocimiento
del desarrollo infantil y sobre todo de las
posibilidades educativas de los niños a esta edad,
sus campos de desarrollo prioritarios.
b) Sobre las relaciones que la educadora establece
con los niños y las que propicia entre ellos. Asumir
que los niños y las niñas, en la escuela, necesitan
encontrar un ambiente en el que puedan expresarse,
ser cada vez más autónomos, que pueden tomar
iniciativas, adquirir confianza en su capacidad para
aprender y darse cuenta de que los logros se
obtienen mediante el esfuerzo individual y
colectivo. Ello implica formas de trato y de
relación mediante las cuales todos, como integrantes
del grupo, tengan oportunidades de participar y ser
reconocidos. El valor de la convivencia es de los
más importantes, aprender a convivir se convierte
entonces en una finalidad máxima, pues marca el
escenario del trabajo de aula, donde el respeto y la
tolerancia serán valores en permanente búsqueda.
c) Sobre la organización del trabajo y el tipo de
actividades cotidianas. Las competencias a favorecer
en los niños constituyen el punto de partida para
pensar y organizar el trabajo docente en el aula y
en la escuela. Esta perspectiva contrasta con una
tendencia presente por mucho tiempo a elegir un tema
en torno al cual se deciden actividades que los
niños y la maestra realizan, muchas veces, sin una
intención clara que permita anticipar qué se
pretende que logren los niños mediante ellas. Tomar
conciencia acerca de los aprendizajes que aportan
las actividades cotidianas a los niños, es una de
las finalidades inherentes a la transformación y al
fortalecimiento de la práctica educativa. En este
sentido es fundamental reflexionar sobre las
actividades de rutina que se han constituido en una
tradición en la educación preescolar, sin que se
tenga una idea precisa de su valor formativo en la
educación de los pequeños. Punto importante será que
la educadora comprenda el objetivo educativo de cada
actividad, que deje de esconderse todo bajo el lema
desarrollo integral y la intención docente esté
clara.
d) Sobre las relaciones con las familias de los
niños. Los propósitos fundamentales que establece el
programa de educación preescolar son las metas
comunes que orientan el trabajo en el aula, en la
escuela y en la relación escuela familia. Para
lograrlos es indispensable fortalecer las formas de
comunicación con las madres y los padres de los
pequeños, quienes deben conocer el trabajo que se
realiza en el jardín de niños y las formas en las
que pueden contribuir al desarrollo de las
competencias esperadas. De este modo también puede
contribuirse a disminuir las demandas que padres y
madres hacen a las educadoras en relación con
prácticas que poco favorecen la construcción de
aprendizajes en sus hijos (tareas, ejercicios
caligráficos, etc.) Uno de los conceptos estelares
de este nuevo programa es sin duda el de campos de
desarrollo y competencias básicas, debido a esto,
concluyo estas notas mencionando algunas pautas
importantes para su definición.
Una competencia está formada por:
Una demanda que la orienta
Una estructura interna:
Conocimiento
Habilidades cognitivas
Habilidades prácticas Actitudes
Emociones
Valores y ética
Motivación
Las habilidades no son equivalentes a las
competencias. Una habilidad es una capacidad de
realizar actos complejos motores y/o cognitivos, con
facilidad, precisión y adaptabilidad a las
condiciones que cambian, pero no es una competencia.
Al hablar de competencias, el énfasis está puesto en
los resultados que el individuo logra a través de
una acción, una elección, un comportamiento. Las
competencias no se ven, se infieren de conductas,
acciones, elecciones, tomadas en situaciones y
contextos particulares. Forman parte de un continuo
que tiene diferentes niveles, sólo pueden
calificarse en relación con ese continuo.
Además de lo referente a la persona, las
competencias sólo pueden aprenderse en un ambiente
social propicio. Como las competencias son acción,
el verdadero aprendizaje de éstas se logrará en la
acción con y en el mundo; en un esquema de
aprendizaje auto/dirigido; con base en problemas
complejos que no se desagregan en elementos
discretos, artificiales; con autorreflexión
relacionada con los propios estilos de aprendizaje.
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LOS DESAFÍOS DE LA INTERVENCIÓN DOCENTE EN ATENCIÓN
A LAS NECESIDADES BÁSICAS DE APRENDIZAJE, DESDE UN
ENFOQUE GLOBALIZADOR
Mtra. María Jesús Gracia López
Al pretender ofrecer una educación que responda a
los requerimientos actuales del aquí y del ahora, de
los niños de este momento histórico determinado,
indiscutiblemente no se puede dejar de lado el
atender a las Necesidades Básicas de Aprendizaje
(NBA), las cuales desde la perspectiva de la
Conferencia Mundial de Educación para Todos,
realizada en 1990, son los "Conocimientos,
capacidades, actitudes y valores necesarios para que
las personas sobrevivan, mejoren su calidad de vida
y sigan aprendiendo". Fundamentalmente se plantea
que desde las instituciones educativas se debe
favorecer la lectura y escritura, expresión oral,
cálculo y resolución de problemas como las
herramientas que posibilitan acceder a los
conocimientos teóricos y prácticos, las actitudes y
los valores necesarios para el presente y para el
futuro.
Ya ubicados en el contexto de la educación
preescolar, habría que reflexionar sobre qué se hace
en los jardines de niños para favorecer dichas
Necesidades Básicas de Aprendizaje. Considero que sí
hay atención a algunas de ellas, pero que la misma
se realiza quizá más de forma intuitiva y menos
sistemática en cuanto al tiempo y la calidad del
diseño y aplicación de actividades; no obstante,
existen docentes quienes tienen conciencia y
conocimiento de ellas, y en consecuencia realizan
una intervención educativa donde se evidencia la
atención permanente a la lectura, escritura,
expresión oral, cálculo y resolución de problemas en
las actividades diarias, las cuales tienen
propósitos educativos claros. Sin embargo, esta
última no es la situación imperante en la educación
preescolar.
En concordancia con la atención a las NBA, en el
Plan de estudios 1999 de la Licenciatura en
Educación Preescolar se atiende a ese enfoque y
específica mente en la asignatura de Taller de
Diseño de Actividades Didácticas se proponen seis
estrategias básicas para el trabajo sistemático con
los niños, las cuales tienen la función de ser el
medio o instrumento utilizado para favorecer sus
competencias en todos los campos del desarrollo. Es
necesario establecer que las que se proponen no son
las únicas, que se pueden modificar, pero que son
una propuesta interesante y oportuna para atender a
los planteamientos de la Conferencia Mundial de
Educación para Todos.
Si bien es cierto ya se ha planteado el sustento en
términos generales, pero, ¿cómo llevar esos
elementos al terreno del ejercicio docente?, ¿qué
caminos o formas de trabajo debe utilizar la
educadora para la atención a las Necesidades Básicas
de Aprendizaje?, ¿cómo priorizar los propósitos
educativos? En el nivel de educación preescolar los
propósitos de la intervención educativa han de estar
referidos única y exclusivamente al desarrollo del
niño en todos sus campos. Pero... ¿por qué al
desarrollo del niño? Básicamente porque en este
nivel educativo los niños ya poseen un conjunto de
competencias logradas en sus ambientes familiar y
social que pueden y deben continuar desarrollando en
este importante espacio educativo. Así pues,
partiendo de que los propósitos educativos son
propósitos del desarrollo del niño y que tienen
relación estrecha con las NBA, hay que establecer
que existen diversas opciones de intervención que se
pueden utilizar para el logro de las intenciones
establecidas.
Tomar la decisión de cuál es la forma o modalidad de
trabajo más adecuada en el aquí y en el ahora,
atendiendo a las circunstancias específicas del
momento y del grupo escolar y teniendo como punto
central la atención a los propósitos educativos, no
resulta una tarea sencilla. La decisión se debe
basar en el conocimiento y en la certeza de que la
aplicación y manejo de varias modalidades de
intervención a la vez, parten de un enfoque
globalizador, tal como lo plantea Antoni Zavala
(2000) en La práctica educativa. Cómo enseñar,
esbozándolo como una manera de organizar los
contenidos, así como de concebir y organizar la
práctica docente, en donde se comprenda el
desarrollo del niño como punto de partida y de
llegada del proceso educativo.
En definitiva, la diversidad de formas de trabajo
obedece a una concepción en la cual está presente la
atención a la diversidad con diversidad y donde un
método exclusivo no puede resolver las diversas
situaciones y planteamientos que se presentan en los
procesos educativos. La gama de propósitos
educativos es diversa y hay que buscar las formas
idóneas ara lograrlos. ¡Qué ilógico es y sería, en
la era d la diversidad, seguir con esquemas de
prácticas docentes rígidas, a partir de modelos
únicos y con poca posibilidad de innovación!.
En ese sentido, el trabajar con diversas formas de
intervención representa una serie de ventajas en la
atención a propósitos educativos, en el desarrollo
de las competencias del niño, en el trabajo docente,
en el manejo de los contenidos y en la variación de
actividades. En términos generales los beneficios de
la diversificación del trabajo docente se pueden
concretar en realizar una intervención más
pertinente, en donde toda actividad sea planteada
para favorecer las competencias cognitivas,
afectivas, sociales, lingüísticas, físicas y
psicomotoras de los niños, lo que debe incidir
directamente en potenciar su avance, ya que la
finalidad última es que los saberes o conocimientos
estén al servicio del desarrollo de todas las
capacidades de las personas. En este contexto, el
conocimiento por el conocimiento mismo, no tendría
sentido. Al respecto existen en las escuelas
normales un sinfin de evidencias que dan cuenta de
cómo al trabajar con un enfoque diferente, la
práctica educativa en los jardines de niños, se han
logrado avances insospechables en los niños.
Inclusive las estudiantes normalistas, tutoras y
asesoras en un inicio no alcanzábamos a visualizar
los logros y aportes de manejar de una manera
diferente la intervención educativa. Los resultados
hablan por sí solos; el beneficio en el desarrollo
de las competencias de los niños, es un hecho. La
concepción del niño como sujeto cognoscente y
constructor de su conocimiento está presente en todo
momento.
Así pues, la labor del docente juega un papel
fundamental en el logro de los propósitos
educativos; por ello, el maestro debe estar
conciente de la necesidad de reflexionar en y sobre
la práctica o desde la acción, como lo plantearía
Schon (1998), pero además conocer los diversos
elementos que entran en juego al tomar decisiones
para la intervención educativa, como: quiénes son
los niños del grupo, cuáles son las características
de su entorno, qué necesidades básicas se deben
atender prioritaria mente, cuál es la naturaleza de
los contenidos a manejar, qué formas de intervención
educativa son las más adecuadas para el cumplimiento
de los propósitos, entre otras.
En definitiva, la educación preescolar hoy en día
requiere de abrirse a los resultados de las
investigaciones recientes que nos hablan del gran
potencial que tienen los niños y que no se ha
favorecido su desarrollo por lo limitado de la
intervención que hemos realizado al haber
subestimado sus capacidades; nos obligamos a
entender que aún cuando las prácticas docentes no se
refieran exclusivamente a métodos globalizados
(centros de interés, unidades didácticas o
proyectos) y se advierta el manejo de diferentes
modalidades de intervención, los niños aprenden de
las experiencias que se les presenten, especialmente
cuando éstas les plantean constantemente nuevos
desafíos y aún cuando no exista un eje articulador
entre las actividades que se realizan en el jardín
de niños. Éste es el reto que desde las escuelas
normales se pretende lograr; es cuestión sólo de un
breve tiempo para que éste sea compartido en el
ámbito nacional por todas las docentes de educación
preescolar.
El desafío principal es asumir el reto, no temer, no
dejar para después, no escudarnos en argumentos que
ni a uno misma la convencen; es creer en el
potencial del niño y lo que podemos lograr con la
intervención. El reto está planteado; la oportunidad
está en desafiarlo.