Profr. Sergio Robles Villa
Hasta hace poco tiempo se tiene conciencia del proceso
educativo y de una dualidad que compete al mismo, por un
lado la necesidad de explicitar una teoría científica
que lo argumente y por otro una práctica que lo
cristalice en la realidad.
En este sentido desde el punto de vista teórico resulta
interesante saber cómo aprende el ser humano, y desde el
punto de vista de la práctica es fundamental cómo vamos
a aterrizar las concepciones de la teoría. En esta
dicotomía íntimamente relacionada siempre ha existido la
posición de que la teoría es primero que la práctica y,
por su puesto, lo contrario. Los teóricos argumentan que
debemos conocer cómo se aprende para de ahí derivar
estrategias que propicien el aprendizaje; mientras
tanto, los defensores de la práctica argumentan que la
teoría es puro verbo y que es buena para investigadores
en su laboratorio, pero que para los maestros que son
los que están en el frente son los que necesitan hechos
concretos que le permitan la eficacia del proceso.
En este sentido muchos nos sentimos con la autoridad de
opinar en cómo deben hacerse las cosas en la educación,
es decir, docentes, investigadores, autoridades
educativas y padres de familia esgrimimos nuestras
opiniones que en la mayoría de los casos están
fundamentadas en el sentido común.
La necesidad de saber que pasa en el cerebro humano ha
sido una motivación especialmente de los psicólogos
desde hace algunos años. En esta búsqueda es lógico el
encuentro de algunas contradicciones en los diferentes
ámbitos. En el ámbito psicológico existe la
contradicción de dos vertientes de interpretación que
han tratado de explicar cómo aprende el ser humano,
estas son: el conductismo y el cognitivismo .
Por un lado la primera (conductismo) concibe que el
aprendizaje se da por la intervención que un docente
hace sobre un aprendiz al decirle cómo debe hacer las
cosas para que se logre el aprendizaje. Mientras que la
segunda postura tiene otra idea de cómo se aprende y que
no es por la intervención directa de un maestro más bien
por la actividad que el sujeto desarrolla para
interpretar su realidad.
Tenemos la conciencia de que existen algunas teorías
psicológicas que tratan de explicar el fenómeno del
aprendizaje, pero cada una de ellas se cobija bajo estas
dos grandes corrientes ya mencionadas: el conductismo
nace a inicios del siglo pasado con los trabajos de
Thorndike que estableció que el aprendizaje es un cambio
de conducta permanente producto de la adquisición del
conocimiento; se le reconoce como la corriente más
antigua que trata de explicar el aprendizaje desde
posiciones claramente científicas, pues se considera que
antes de ésta no existía una preocupación por entender
cómo se daba este fenómeno, es decir, el conductismo
trató de fundamentar sus concepciones sobre el
aprendizaje basados en una teoría psicológica.
Explican el aprendizaje en un esquema muy simple
estímulo, respuesta y asociación. Sostiene que el
estímulo despierta los sentidos del aprendiz y sobre la
base del tipo de estímulo se obtienen una respuesta que
se refuerza con premios o castigos a efecto de
establecer una asociación casi automática entre estímulo
y respuesta. Una de las grandes críticas a esta
corriente, es que sus experimentos los realizaron en
anímales y los resultados se transfirieron a los seres
humanos en el área de la educación. Las debilidades de
este tipo de aprendizaje es que se centra en la
adquisición de destrezas que no implican altos niveles
de reflexión en contra del desarrollo de habilidades del
pensamiento. Se hace de los estudiantes sujetos sumisos,
sin iniciativa, que esperan que el docente les diga lo
que tienen que hacer para lograr el aprendizaje.
En cuanto esta teoría de aprendizaje se fomentan los
mitos siguientes: aprender es memorizar, la comprensión
no es importante, la incapacidad de responder con
rapidez es señal de inferioridad, siempre hay una
fórmula o regla para resolver cualquier problema y sólo
hay un camino correcto para resolver un problema.
Cognitivismo: esta corriente nace en oposición a las
teorías conductistas surgieron como teorías del
aprendizaje que no aceptaban los principios del
conductismo, los trabajos de Brownell encabezan esta
teoría en 1935, pero tuvieron su mayor auge en la
comunidad de maestros a partir de los trabajos de Jean
Piaget y sus seguidores en los años 50’s.
En estas teorías la idea de que las experiencias previas
y conocimientos preexistentes son primordiales para que
el conocimiento sea construido activamente por el
sujeto. El aprendizaje entonces no se da de manera
directa, sino que son producto de procesos internos de
asimilación y acomodación de las formas de estructurar
ideas del sujeto, que a la vez son producto de un
proceso de desequilibrio que sufre el individuo para
interpretar su realidad sobre las estructuras de
pensamiento que ya posee, luego entonces el
desequilibrio se considera como la chispa que pone en
acción al sujeto para interpretar un hecho que no encaja
en su forma de pensar (conflicto cognitivo). Asimilar
entonces una nueva idea se considera el primer paso para
iniciar los procesos de aprendizaje al cual se llega al
acomodar los nuevos hechos en una nueva estructuras,
mejor que la anterior, ya que le permite interpretar la
realidad bajo una nueva óptica.
Estos procesos son reiterativos, lentos y graduales;
pues no se producen de un día para otro y en muchos de
los casos producen experiencias desagradables en el
sujeto cognoscente, pues se tiene que adaptar a una
nueva forma de operar.
En estas teorías se tiene muy claro que todo individuo
pasa por niveles o etapas o estadios de pensamiento,
desde etapas de carácter concreto hasta las de mayor
nivel intelectual como son las de pensamiento formal.
Las aportaciones de Jean Piaget con relación a las
etapas del desarrollo intelectual son una muestra de
ello. Piaget sostiene que estas etapas se presentan en
cada individuo en edades muy comunes a la mayoría de la
población, a continuación se caracterizan las etapas de
Jean Piaget:
- Preoperatoria: Utilización de abstracciones primarias,
relacionadas con existencias empíricas; abarca
aproximadamente del nacimiento a los 6 años de edad.
- Operaciones concretas: De los 6 a los 11 años
aproximadamente, aparecen conceptos que no necesitan ser
abstraídos de la experiencia concreta; emergencia de la
conservación de la masa, peso, número y volumen.
- Operaciones abstractas: Aproximadamente de los 11 en
adelante, se libera el pensamiento por las cosas reales
hay la capacidad de establecer relaciones entre
operaciones simbólicas.
Dentro de la corriente cognitiva, una de las teorías más
sobresalientes es la de Ausubel quien introduce un
concepto trascendental en el aprendizaje, que es el
aprendizaje significativo, quien lo caracteriza de la
siguiente manera: el aprendizaje es significativo, en la
medida que se relaciona con sentido con las ideas que el
individuo posee.
Otra teoría del aprendizaje de está corriente, es la
denominada aprendizaje por descubrimiento, la cual
señala que el material por aprender no se presenta al
individuo en su forma final, sino que este debe
emprender una búsqueda mental, para reorganizar o
transformar el material antes de incorporarlo a su
estructura cognoscitiva.
Hay otra teoría cognitiva en el aprendizaje mediante la
solución de problemas, pero no en el sentido de
aplicación sino en el sentido de relación entre los
conocimientos que se tienen y la manera personal de
resolver un problema.
El reconocimiento que se le hace a estas corrientes es
que sus investigadores incursionaron en trabajos
específicos sobre matemáticas tales son los trabajos de
Piaget y concretamente los de Van Hiele en geometría
quien estableció etapas del desarrollo cognitivo en
geometría:
- Visual, las figuras se distinguen como un todo, no se
captan los componente, ni las relaciones entre las
figuras y sus atributos.
- Descriptivo: Se distinguen partes y atributos de las
personas y se establecen algunas propiedades de forma
experimental.
- Abstracto: Se establecen propiedades mediante
razonamientos informales, se comienza a establecer
conclusiones lógicas y se hacen clasificaciones.
- Deductivo-lógico-formal: Se opera con sistema de leyes
lógicas, axiomas y teoremas.
- Rigor: Se comparan sistemas axiomáticos y se estudia
geometría en ausencia de modelos concretos.
Desde el punto de vista cognitivo o constructiva el
aprendizaje no tiene nada que ver con memorizar,
automatizar, repetir, sino más bien aprender consiste en
poner en juego o desarrollar las competencias que la han
hecho posible desde sus inicios como son: deducir,
inferir, conjeturar, descubrir, resolver, argumentar,
etc.
La visión que cada quien tiene sobre lo que es aprender,
debe ser o estar acorde a una visión también de los que
es enseñar, en este sentido estas dos corrientes
teóricas del aprendizaje suponen posturas de enseñanza,
pero la cuestión sería ¿qué es enseñar?
En el conductismo la enseñanza se centraba o se centra
en establecer vínculos y asociaciones entre una unidades
o piezas de información. Las ideas se fijan a través de
la repetición y la memorización. En este sentido la
función del docente es planear las actividades,
implementarlas, establecer control sobre las acciones y
medir los resultados; si los resultados son los
esperados decide sobre las acciones a seguir, en caso
contrario volver a hacer las repeticiones pertinentes.
La motivación será extrínseca basada en premios y
castigos y quien dosifica estos premios y castigos es el
maestro. En tanto bajo la teoría cognitiva la enseñanza
se pretende motivar la actividad del sujeto cognoscente
a fin de integrar en su estructura mental la realidad
objetiva ajena a él. La actividad es ante todo
intelectual. La metodología que aplica el maestro en
esta corriente de enseñanza es para producir conflictos
o desequilibrios de las formas de pensar sobre algunos
objetos del conocimiento.
El maestro debe de ser paciente pues esta forma de
trabajo en un principio es lenta, pero a futuro puede
ser más productiva, pues se supone que el estudiante en
este sistema de trabajo es capaz de comprender el
material con el que está interactuando. Los ambientes
que el profesor debe generar para que los alumnos
aprendan deben ser ricos en oportunidades para que los
individuos puedan vivir experiencias que les permitan
crecer intelectualmente; como se observa la función del
docente no radica en conocer la asignatura a su máximo
nivel, sino la de ser un buen observador de las
situaciones de aprendizaje que se están dando en el
aula.
Como comentario final diré que ya no debe ser posible
sostener una práctica docente basada en el sentido común
o de seguir con la rutina de siempre, pues incluso será
mejor hasta la ingenua teoría de Pavlob que la cómoda
posición de no hacer absolutamente nada.
FUENTES DE CONSULTA
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en La matemática, su contenido, métodos y significado
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RESNICK, L.B.; Ford W.W. Piaget y el desarrollo de las
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BOURBAKI, Los fundamentos de la matemática
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