Profra. Teresita de Jesús Arellano Molina.
Durante el mes de agosto próximo pasado, se llevaron a
cabo talleres nacionales de actualización para algunas
asignaturas que conforman la currícula del primer y
tercer semestres de la Licenciatura en Educación
Preescolar y una de ellas es "Desarrollo Infantil I y II".
Los programas anteriores proporcionaban a la alumna
normalista una perspectiva general sobre las diferentes
etapas del desarrollo del niño, incluyendo observaciones
y registros de determinados temas.
A partir del Decreto para la obligatoriedad del nivel
preescolar y del egreso de la primer generación de
educadoras del Plan 1999, la Secretaría de Educación
Pública encuentra como necesidad fundamental el
replanteamiento de los contenidos abordados durante los
años de formación de las futuras educadoras en las
escuelas normales y se lanza en un esfuerzo titánico
para cumplir con este propósito.
En lo que respecta a "desarrollo Infantil" plantea la
transformación del programa en términos de las
actividades sugeridas y de los autores que se emplean
como marco teórico de los aspectos prácticos con que
interactuan las profesoras del Jardín de niños en el
ámbito real. La semejanza de los temas puede dar la
falsa idea de que los programas de preescolar y primaria
de esta asignatura son iguales, pero bastará echar una
mirada al tratamiento propuesto para cada uno de ellos
para darse cuenta con facilidad que en Preescolar ubican
con mayor precisión los elementos esenciales del
crecimiento y maduración del niño, encontrando
vinculación, a lo largo de los programas, con los campos
del desarrollo infantil.
Es preciso hacer un alto en el camino y preguntarnos:
Como profesor de la Escuela Normal, ¿reconozco, manejo y
utilizo estos campos del desarrollo en mi propia
práctica docente?. Huelga decir que no podemos ayudar a
construir un conocimiento si carecemos de él. A estas
alturas de la lectura, algunos se preguntarán ¿cuáles
son estos campos del desarrollo?, y otros los traerán a
su memoria con gran facilidad. El hablar de este
concepto no es únicamente para engrosar el cúmulo de
información recibida durante la formación profesional,
por el contrario, pretende que desde el primer semestre
de la licenciatura, las alumnas los reconozcan y se
apropien de ellos como elementos fundamentales a
considerar al elaborar sus planeaciones y material de
apoyo. Esto representa un reto puesto que lo teórico y
lo práctico adquieren una connotación real de unión
inseparable (recordemos que esta relación ha
representado históricamente una paradoja).
En este orden de ideas, la asignatura reestructura las
actividades para que las alumnas manejen situaciones de
estrecha vinculación con las otras asignaturas que
integran el primer semestre, así como con las que se
revisarán en los subsecuentes, representando este primer
contacto con la información una excelente introducción
para el manejo de los temas.
De este último análisis surge la necesidad de que todo
docente involucrado en la licenciatura en preescolar,
posea como antecedentes estas reformas para que ubique
las transformaciones de las otras asignaturas y logre
ampliar su campo de acción.
No debemos dar por terminado esta pequeña reseña, sin
antes recordar cuales son los campos del desarrollo
infantil:
DESARROLLO INFANTIL: UNA VISIÓN CLARIFICADORA DEL NIÑO
PREESCOLAR.
Profra. Teresita de Jesús Arellano Molina. [ 3 ]